Cada vez más personas entre 20 y 30 años viven con diabetes tipo 2 y, aunque son jóvenes, eso no las hace inmunes al impacto emocional del diagnóstico. La falta de representación, la presión social y los comentarios que minimizan lo que sienten pueden generar tristeza y aislamiento. Este artículo busca visibilizar esa experiencia, validar las emociones y ofrecer consejos prácticos para afrontar la tristeza sin culpa y con mayor acompañamiento.
Cuando se habla de diabetes, muchas veces se piensa solo en el azúcar en la sangre. Sin embargo, uno de los aspectos más importantes —y más ignorados— es el cuidado de los pies.
No se trata de asustar ni de pensar en el peor escenario, sino de entender por qué los pies requieren atención especial y qué cuidados sencillos pueden marcar una gran diferencia a largo plazo.
Este artículo es para personas con diabetes tipo 2 y para quienes las acompañan día a día.
Puede sonar contradictorio: tienes el azúcar alta, y sin embargo… lo que más se te antoja es algo dulce. Un pan, un refresco, una galleta.
¿Por qué pasa esto? ¿Es falta de fuerza de voluntad? ¿Es normal? ¿Se puede controlar sin sufrir?
Sí, sí y sí. Aquí te explicamos por qué ocurre y qué puedes hacer al respecto sin sentirte culpable ni atrapado.
Diciembre no falla. Cada año, muchas personas con sobrepeso u obesidad notan lo mismo: la ropa aprieta, la báscula sube y en enero aparece la culpa.
Pero no es falta de voluntad. Es una combinación de factores previsibles… y evitables.
Aquí te explicamos por qué sucede y, sobre todo, qué hacer para no cargar ese peso a enero.
Si tienes sobrepeso u obesidad, diciembre puede sentirse como una prueba difícil: mesas llenas, comentarios incómodos, antojos constantes y esa idea silenciosa de “ya en enero empiezo en serio”.
Pero tu proceso no se rompe por una cena. Y tampoco se construye desde la culpa.
Este artículo no es para decirte qué “no comer”, sino para ayudarte a atravesar las fiestas con más calma, más conciencia y menos presión.
Las fiestas decembrinas en México giran alrededor de la mesa: pavo, pierna, bacalao, romeritos, ensalada de manzana, pasta y vino. Para muchas personas con diabetes tipo 2, esta época genera ansiedad por miedo a “romper” el control logrado durante el año. La buena noticia es que no se trata de prohibir, sino de elegir, combinar y medir.
Este artículo te da recomendaciones prácticas para disfrutar sin culpa y sin picos de glucosa.
Las fiestas decembrinas no “arruinan” tu diabetes tipo 2.
Lo que suele elevar la glucosa son decisiones repetidas sin estrategia. Aquí te explicamos los 3 errores más comunes y, al final, una guía práctica para disfrutar sin descompensarte.
Hablar de sobrepeso y obesidad casi siempre se centra en el peso, la comida o el ejercicio. Pero hay un factor silencioso que influye más de lo que imaginamos y que casi nunca se aborda con cuidado: la autoimagen. No cómo te ves físicamente, sino cómo te percibes y cómo te hablas mientras intentas cuidarte.
Este artículo no es para juzgarte ni para decirte que “todo está en tu mente”. Es para acompañarte y ayudarte a entender por qué tu relación contigo mismo puede ser una gran aliada… o un obstáculo innecesario.
Recibir un diagnóstico de diabetes tipo 2 puede generar miedo, confusión o incluso culpa. Es completamente normal sentirte así. La buena noticia es que no estás solo/a y que la diabetes tipo 2 es una condición que se puede controlar con información clara, acompañamiento y pequeños cambios que sí son posibles en la vida real.
Este artículo es una guía sencilla para ayudarte a entender qué significa este diagnóstico y, sobre todo, para que sepas que hay mucho que sí puedes hacer.
Si cada vez que escuchas la palabra ejercicio piensas en rutinas imposibles, gimnasios llenos o “no tengo tiempo”, este artículo es para ti.
Porque la verdad es esta: tu cuerpo no necesita que hagas más ejercicio, necesita que te muevas más. Y no, no es lo mismo.